Semana 9 (post paro)
Jueves 19 de junio: No pude asistir :(
Lunes 23 de junio: Durante esta clase tratamos de revisar laminas grupales con los objetivos específicos y el plan maestro que tratamos de mejorar:
En ese proceso, comprendí que no bastaba con simplemente “hacer algo nuevo” o "probar algo"; el valor real del proyecto estaba en reconocer lo que ya existe y en cómo podemos potenciarlo para activar relaciones más profundas entre los distintos sectores del barrio. La pregunta clave fue: ¿de qué manera mi proyecto se convierte en una pieza útil dentro del sistema que ya estamos construyendo colectivamente? Eso me llevó a pensar en vínculos reales, en los flujos principales que ya se dan en el territorio, y en cómo recogerlos y canalizarlos a través de la intervención.
La idea de implementar un equipamiento comunitario nuevo comenzó a perder sentido si no respondía a una necesidad ya presente. Por eso estoy en la duda si decidir si era necesario inventar una nueva actividad, sino más bien fortalecer una que ya exista, que tenga arraigo, que funcione por sí sola y que solo necesite un soporte espacial adecuado para crecer. En ese mismo camino surgió la reflexión sobre el eje protagónico del proyecto, ese gesto claro que dice qué estamos construyendo y por qué, el diseñar un lugar, sino de crear una conexión, definiendo el siguiente objetivo: "Potenciar un área periférica, límite del barrio, emplazada en el borde del estero, para que funcione como articulador urbano mediante la reactivación y fortalecimiento de accesos preexistentes y la incorporación de nuevas conexiones peatonales, orientadas a recoger y canalizar los flujos principales entre el sector Las Juntas y el centro del barrio Bellavista", buscando tejer relaciones entre sectores desconectados, y de que esa intención quede marcada en cada decisión proyectual.


Comentarios
Publicar un comentario